domingo, 30 de noviembre de 2008

Versos de papel

Cuando menos lo esperas
los versos te acorralan en el fondo
de un papel sin salida.

Vienen enmascarados,
a menudo escudriñan los rincones oscuros
de las almas incautas,
se organizan en bandas y aprovechan
lugares despoblados:
los andenes del metro,
los bancos de la calle,
los labios de las jóvenes que sueñan
con besar otros labios,
hasta las barandillas en donde puede verse
una puesta de sol.

Se aproximan con cara de pocos enemigos
y te exigen tributo:
unas veces el sueño que tanto necesitas,
otras veces las lágrimas que regarán tu rostro
o las palabras crueles que quedaron
escondidas debajo de la almohada
una noche de lluvia.

Cuando menos lo esperas
te ves involucrado en el silencio
de un papel malherido.

Y sientes que la vida se escapa por tus dedos,
y sientes que eres frágil como un trozo de risa,
y sientes que la tinta
acaba siendo cómplice de un crimen
del que habrás de dar cuenta el día de mañana.

Cuando menos lo esperas
te has dejado la piel en los renglones
de un papel arrugado.


© Juan Ballester

1 comentario:

juan ballester dijo...

Es una reflexión acerca del oficio de escribir, fechada el 20 de noviembre de 2003.