miércoles, 14 de diciembre de 2011

Porque el amor es ciego


Porque el amor es ciego yo he seguido tu estela
sin pensar que la ausencia suele causar estragos,
lanzándome al vacío como el ave que vuela
bebiéndome la copa de la vida en dos tragos.

Porque el amor es ciego he añorado tu boca,
jugando la partida aunque lo pierda todo,
es tanta la tristeza, y la dicha tan poca
que ha de valer la pena aunque me hunda en el lodo.

Porque el amor es ciego tu imagen me acompaña
en mis brillantes noches y en mis oscuros días,
sin que nada me frene, ni abismo ni montaña,
ni enfermedad, ni guardias, ni atravesar las vías.

Porque el amor es ciego he elegido tu mundo,
fascinante y lejano, deslumbrador y cálido,
he elegido este sueño sin dudar ni un segundo
para vestir de estrellas a un corazón inválido.

Porque el amor es ciego y la razón claudica
y siempre fui la oveja negra de mi rebaño,
siento que al fin mi alma gracias a ti es más rica
y que estando a tu lado no habrá dolor ni daño.

© Juan Ballester

2 comentarios:

Charo dijo...

Quién no ha deseado alguna vez que esas palabras le fuesen dirigidas?
Hermoso poema.

María Plana Nova dijo...

Es precioso Juan, es una pasada leer tus poemas. A veces creo que estoy en una página nueva de Buesa. Me encanta.