sábado, 14 de marzo de 2009

TU CARNE FLORECIDA ME ATORMENTA
Y ME DISGUSTA A SOLAS.
ES CRUEL ESTA EMBOSCADA
QUE LA NOCHE ME TIENDE CON TU AUSENCIA
CRECIENDO COMO CRECE LA ESPINA DE LA ROSA.

TU CARNE VERDECIDA SE ME VA DE LAS MANOS
HACIA TIEMPOS IGNOTOS HUÉRFANOS DE CARICIAS
Y LA VEO ALEJARSE,
LA MIRO DESDE EL PUERTO EN QUE NAUFRAGO
NAVEGANDO SIN RUMBO
COMO UN ESPECTRO MÁS DE MI PASADO.

TU CARNE PRIMOROSA SE DESHACE EN ASTILLAS
MIENTRAS EL SOL COMIENZA SU DECLIVE,
ESE DESCENSO LENTO QUE NO SE RECUPERA
EXCEPTO ESTANDO A SOLAS.

Y HAY UN SINFÍN DE LÁGRIMAS QUE ACECHAN
DESDE EL CIELO MARCHITO
LA OSCURIDAD DE NUESTROS CORAZONES
QUE PRONTO VOLVERÁN, SIN EMBARGO, A ESTAR JUNTOS.

TU CARNE COMO ESPUMA ES MI OBSESIÓN,
ESA BLANCA BANDERA QUE ONDEA EN MIS AURORAS
AGITADA POR VIENTOS
QUE RESALTAN, EN CAMBIO,
LA ESPLENDOROSA FAZ QUE TE DECORA.


© JUAN BALLESTER

1 comentario:

juan ballester dijo...

Fechado en 1997 y perteneciente a un poemario en el cual ninguno de los poemas tenía título, con la particularidad añadida de que están escritos completamente en mayúsculas, sin saber bien por qué.