sábado, 28 de agosto de 2010

Hoy hablaré de ti

Hoy hablaré de ti,
no de mi vida gris, monótona y perdida,
ni de sucias aceras cuyo único aliciente es encontrarte,
ni de esos edificios de cristal y hormigón donde la gente muere cada día ocho horas,
ni de los automóviles que rugen su mal genio por calles donde acaso no estuviste.

Hoy hablaré de ti,
no de los hospitales ni tampoco de cárceles, ni siquiera de ausencia de tus ojos,
ni de letras formando mal trazados renglones con miedo de tu nombre,
ni de cuentas y números, balances e hipotecas, créditos y morosos,
porque hablaré de ti.

Hoy hablaré de ti
porque no te conozco pero eres una parte de mi noche y mi día,
porque apenas si tengo dos recuerdos borrosos y un sueño desvelado,
porque bastó una sílaba, un gesto, una mirada, para hacerme piltrafa.

Hoy hablaré de ti,
y pondré en cada verso un pétalo dormido y un ruiseñor sonoro,
un ánfora repleta de olorosos ungüentos y sabrosos manjares,
una luna de plata y un sol de terciopelo y una estrella encendida.

Hoy hablaré de ti,
de cómo se me altera el corazón, la sangre, cuando alguien te pronuncia,
de cómo los caminos convergen en el vértice cortante de tus labios,
de cómo los zapatos parece que te buscan apenas me los pongo,
de cómo las farolas iluminan tu rostro cada noche.

Hoy hablaré de ti,
de esa violenta luz que guía mis insomnios este mes de septiembre,
de esas migas de suerte cada vez que mi mano te guarda en un poema,
de esas lágrimas secas al pensar que mañana serás sólo un recuerdo.

Hoy hablaré de ti. Irremediablemente.

© Juan Ballester

1 comentario:

Ana Álvarez dijo...

Sigo pensando que "Territorio imposible" es tu mejor poemario con diferencia. Este poema es de los que erizan la piel.
Enhorabuena, de corazón.
Mil besos