lunes, 22 de noviembre de 2010

Poema del amor por la mañana

Levantarse y sentir que tu recuerdo
todo lo llena, amor, todo lo cubre
a las puertas de un nuevo mes de octubre
sembrado de esperanzas que no pierdo.

Salir, mirar las nubes, las aceras,
la vuelta a la rutina, el casi otoño
y saber que el futuro no emponzoño
mientras existas tú, mientras me quieras.

Sonreír, ver los coches y el asfalto,
los jardines vacíos, recién hechos
y tener la emoción de los helechos
y tu rostro feliz, sin sobresalto.

Caminar, contagiarse de hermosura,
del aroma invisible de tu abrazo,
y que cada palabra sea un balazo
sobre el tapete gris de mi locura.

Respirar, darle al alma tu alimento,
delicioso manjar que purifica
y la luz que hay en ti todo lo explica:
la tierra, el fuego, el agua y hasta el viento.

Comerse la mañana a carcajadas
al evocar tus ojos, dos magnolios,
cubriendo con mis versos estos folios
y tu voz resonando en mis pisadas.

Nacer contigo, amor, cuando amaneces
como el rumor callado de los peces.

Juan Ballester

2 comentarios:

Felisa Moreno dijo...

Un precioso poema para leer por la mañana. Espero que estás bien, un abrazo.

Aprendicienta dijo...

Me encantó ... como todo lo que escribes ... gracias por hacer de mi mañana una mejor mañana :D