viernes, 27 de mayo de 2011

Soneto con lluvia

Mientras la noche el llanto me disputa
y los dedos me niegan lo que escribo,
percibo nuevamente que estoy vivo,
que una orquesta me aguarda en la batuta.

La soledad persiste, ni se inmuta,
me mantiene despierto sin motivo
y sus firmes tentáculos no esquivo
ni rechazo el sabor de su cicuta.

Todo lo envuelve un negro sentimiento,
una lluvia cansada y sin aliento
que se adhiere a la luna y las fachadas.

Y en medio de esas notas doloridas
siento en el pecho abrirse dos heridas
azules y calientes como espadas.

© Juan Ballester

1 comentario:

LadyLuna dijo...

Tus palabras llevan al lector, no sólo a los lugares que describes en algún poema, sino a los sentimientos más inesperados.
Me gusta leerte.