miércoles, 28 de diciembre de 2011

Yo te puedo querer

Yo te puedo querer como quiero a una rosa,
por tu aroma envolvente, por tu pétalo suave,
por tu espina exaltada, por tu color, quién sabe,
tal vez por otra cosa.

Yo te puedo querer como quiero a un jilguero,
por tu canto y tu risa, por tu voz como un trino,
por tu vuelo y tu estampa, no sé, no lo adivino,
sólo sé que te quiero.

Yo te puedo querer igual que quiero al viento,
por tu susurro quedo, por tu fuerza inasible,
porque lo llenas todo de un futuro posible,
de instantes que presiento.

Yo te puedo querer como quiero a la estrella,
por tu luz titilante, por tus lágrimas secas,
por adornar la noche y alterar mis muñecas,
por dejarme tu huella.

Sí, te puedo querer como si fueras fuego,
como antorcha encendida, como luciente llama,
por ser el lazarillo, el guía que reclama
mi corazón de ciego.

Yo te puedo querer como te quiero a ti,
como te quiero intacta, como te quiero entera,
yo te puedo querer, mujer, de tal manera
que es como si esta noche ya estuvieras aquí.

© Juan Ballester

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A...

Muchas veces he pensado en cómo soy capaz de amar, pero nunca lo hubiera podido trasmitir con tal belleza. Me queda la ilusión y la certeza de que no me iré de este mundo sin que alguien lo haya sentido en toda su plenitud.

María Plana Nova dijo...

Ay Juan, que no escribes tan bonito dices, ya me gustaría a mí escribir aunque fuera un poema así. Es tan bonito, es tan romántico, ya quisiera haberlo escrito el mismo Buesa. Además que sepas que me gustan más tus poemas que los de Buesa, y no es por lo sentidos que son, sino porque se hacen más cercanos.