lunes, 30 de abril de 2012

Te he nombrado mi musa


Te he nombrado mi musa, te he puesto rostro y voz,
te he llevado hasta un cielo donde nunca estuviste,
he cortado unos versos con mi pluma y mi hoz
y ahora, cada noche, un poema te viste.

A veces no son dignos de lo que tú mereces,
casi nunca me sirven para hacerte justicia,
tratan de escabullirse, resbalan como peces,
como pájaros tímidos que no tienen malicia.

Te descubro a intervalos, voy formando un mosaico
en el que cada pieza se convierte en suspiro,
y, palabra a palabra, con lenguaje prosaico,
unas veces te escucho y otras veces te miro.

Me sorprendo a mí mismo soñando fantasías,
hablándote en silencio con extraño lenguaje
y en mis manos se funden poesías y poesías
que al romper la mañana te han de servir de traje.

Te he nombrado mi musa, mujer recién llegada,
surgida de las sombras para cambiar mi suerte
aunque estas pobres líneas no me sirven de nada
si no logro tus ojos, si no consigo verte.

© Juan Ballester

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso poema, Juan, plagado de bellas palabras, pasión, sentimiento, inquietud y esperanza.

Es LA ESPERANZA lo que lo inunda, a diferencia de algunos últimos poemas tuyos, la esperanza que inhala el aliento de VIDA, aunque en ella se nos cuela, como en otros poemas tuyos, el desaliento y la impotencia.

Espero el próximo poema, cualquiera que sea el tema de fondo que te inspire.

Tuti dijo...

Logras capturar la fantasía del verso hecho inspiración para traspasar el sentir.

Un fuerte abrazo y disfruté leerte.

Anna Francisca