lunes, 3 de marzo de 2014

Como un licor maldito



Tu amor se me ha subido a la cabeza
como un licor maldito.

Me embriaga en sensaciones,
en pensamientos, sueños, donde tú te apareces
como un fantasma bueno
para ahuyentar aquello que no sea
seguir pensando en ti.

Recorro la ciudad haciendo eses,
escribiendo tu nombre por cada callejuela,
repartiendo sonrisas
igual que caramelos con sabor a tu rostro,
con sabor a tus manos.

Tu amor se me ha metido hasta los huesos
como un dulce veneno.

© Juan Ballester