domingo, 30 de marzo de 2014

El frescor de tus alas

Has entrado en mis noches como entra una tormenta,
te has abierto camino con tus fauces de lobo
y mantienes despiertos mis párpados cansados
que buscan en la altura notas de tu mensaje.

Has llenado mis días de ansiedad y de versos,
poblando cada átomo de una nueva esperanza,
ya sólo pienso en ti, delicada muñeca,
repitiendo tu imagen que escapa a mis sentidos.

Has colmado mis tardes de néctar delicioso,
has clavado en lo hondo de mi entraña imperfecta
la espina dolorosa que tanto me tortura
y tanto me alimenta de sueños venideros.

Has dejado en mis horas un viento repentino
que barre con un soplo tanto aroma gastado,
ahora estoy respirando el frescor de tus alas
que corre por mis venas en loca algarabía.

© Juan Ballester