miércoles, 20 de abril de 2011

Largo y tendido

Necesito pensar largo y tendido
acerca de esta vida que se escapa
antes que el tiempo borre de su mapa
mi imagen y mi nombre y apellido.

Necesito olvidarme del olvido,
de esa masa grisácea que me atrapa,
quemar una por una cada etapa
de mi existir monótono y sin ruido.

Mirarme para adentro, por si acaso
puedo evitar caer en un mal paso,
mirarme para adentro, solamente.

Necesito pensar tendido y largo
porque estoy vivo aún, y sin embargo,
soy un árido campo sin simiente.

© Juan Ballester

4 comentarios:

Raúl Campos dijo...

Vaya, lo que se encuentras uno, compañero. Este soneto, cuanto menos, es técnicamente perfecto. Me ha gustado. Si quieres pásate por Contad y ves alguno mío. Voy a hacerme fan tuyo y pongo un link en mi blog.

Rosie M. dijo...

Mi vida entera es una angustia existencial eterna. Paso evaluando mi existencia todo el tiempo: qué soy, qué hice, a quién le importará recordarme. Por eso me identifico con tus palabras.

Insolada dijo...

Largo y tendido

Voy a colocar un punto sobre la hiedra.
Voy a ver si ríe la trepadora.
si con su risa traspasa el punto.
si se confunde con la Cicuta.
como Socrates se confundió.
con un punto que no olvidaré.

Voy a tender una frazada sobre el invierno.
una frazada redonda por las calles.
Una invitacion sobre el frío.

Hoy se mucho de frazadas y horas.
Si se parecen en algo, es en los pliegues.
Junto al Barroco y Deleuze.
una gran frazada se extiende.

Sobre los barros.
y los charcos.
la gente friolenta de las 5 de la mañana, me agradecerá.
esta frazada.punto por punto. larga y tendida. que colocaré.

Voy a enviar un punto en una caja.
para que se despachen las aduanas.
de una risa exterior que comercie con mi punto.
El único que voy a revisar hoy.


Colocaré un punto sobre la primavera.
para hablar sin pausas con el invierno Largo y tendido.

Le jugará a los inquietos tigres de la noche.
hasta dormirlos.
porque todo punto colocado.
rojo . fuscia.
colorado.
entre los tejados.
maúllará su palidez de estela.
El sonido de los sueños.
que nos despierta,
es el mismo que nos duerme.

No hay limite para mi punto.
Ya lo coloqué en la corriente del rio.
y volvió mojado. insólito.presente.
empañado .
y seco en el desierto.
volvió cactus.
y por las noches.
se desenredó como una trensa.

éste es un punto sin treguas.
.Si al colocarlo.
por la ventana que da a la calle.
alguien grita.
.ese punto.
.es negro.
.como el principio.
Yo respondo
.Renegrido.
.Transeúnte.
.Este punto no tiene color.
.o su color es un carozo.
.o una invitación a devorarnos sin pausa.

Al pasar por lo largo y tendido, encontré este poema suyo, y justo yo había escrito éste que le acabo de dejar.
Saludos desde ese horizonte que nos desconoce...asoleadora eternal.
http://asoleadoraeternal.blogspot.com/

Hernán Rodríguez dijo...

Filosofando la vida, jugando con las palabras se puede conseguir un gran dilema del existir, que narrado de diferentes perspectivas se llega al mismo fin.